miércoles, 21 de junio de 2017

Hummus de remolacha y cacahuetes

Hoy vengo con otra receta fresquita, fácil y con un resultado muy rico, a parte de ser sana y de dar mucho juego. Este hummus con remolacha es una variante muy rica del típico hummus que tanto nos gusta y del que ya tenéis la receta en el blog.



Como hummus la receta no tiene mucha ciencia, incluso la podéis hacer en cuestión de cinco minutos, dependiendo de si cocéis vosotros los ingredientes o ya los compráis cocidos.
Lo podéis servir con verduras cortadas en bastoncillos, o con panecillos, colines... e incluso lo podéis utilizar como si fuera un paté en la merienda.



Para darle otro toque, además de la remolacha, he utilizado mantequilla de cacahuete en vez de tahini, que es lo que suele llevar el hummus tradicional, pero podéis utilizar o cacahuetes crudos o tahini, lo que queráis.


Hummus de remolacha y cacahuetes:
Ingredientes:
500 gr de garbanzos (ya cocidos y escurridos)
500 gr de remolacha (ya cocida, podéis comprar la que ya viene cocida, pero no compréis la que viene en vinagre)
50 ml de agua
1/2 cucharadita de sal
1 cucharada de mantequilla de cacahuete o un puñado de cacahuetes
El zumo de 1 limón y 1/2
2 cucharada de aceite de oliva
1 diente de ajo hermoso (o 2 dientes de ajo pequeños)

Se echan todos los ingredientes en el robot de cocina y se tritura hasta que la pasta se vea cremosa y casi sin grumos.

Si no tenéis robot de cocina, lo podéis hacer con una batidora, se tarda un poquillo más, pero el resultado es el mismo, no os líes a echar agua si veis que no tritura bien, que sino en vez de la textura cremosa, os va a quedar demasiado aguado.

Podéis acompañar con bastoncillos de zanahoria, pepino, apio, con rabanitos... 





 

viernes, 16 de junio de 2017

Tarta mousse de chocolate y frambuesas sin horno

En plena ola de calor en España, eso es lo que dicen las noticias, por que aquí, por estas tierras lejanas aún no ha llegado el verano, y no se si algún día llegará, jejeje. Así que pensando en esotros, os traigo un postre súper fácil, sin necesidad de encender el horno o el fuego ni nada.


A parte de ser muy fácil, porque de verdad, no tiene ciencia, está riquísima, sobre todo si eres de chocolate. La tarta además es fresquita por la fruta, yo he puesto frambuesas, pero podéis poner fresas, cerezas e incluso moras.


Esta mousse además no lleva huevo, sólo tiene dos ingredientes y la base es la clásica de galletas con un toque de chocolate. Aunque no seáis expertos reposteros, os digo que esta tarta os sale, sí o sí.



Vamos que el calor no es una excusa para no hacer un postre rico rico.

Tarta mousse de chocolate con frambuesas:
Ingredientes:
250 gr de chocolate negro (70% cacao, o si sois más de chocolate con leche, podéis echar mitad y mitad)
250 ml de nata para montar
25 gr de mantequilla
Pizca de sal

Para la base:
250 gr de galletas tipo digestive
15 gr de cacao en polvo sin azúcar
80 gr de mantequilla 

Frambuesas o la fruta que más os guste.

Para la mousse, echamos todos los ingredientes en un cuenco y al microondas hasta que se deshaga el chocolate. Mezclamos bien, hasta que quede un color homogéneo. Metemos al frigorífico hasta que se enfríe. 
Mientras se enfría, hacemos la base de la tarta. Derretimos la mantequilla al microondas.
Con un robot de cocina trituramos las galletas , cuando estén bien trituradas añadimos la mantequilla y el cacao en polvo y trituramos.
Si no tenéis robot de cocina, podéis meter las galletas en una bolsa de plástico y darlas golpes con un rodillo de cocina o aplastarlas con una sartén.
Ponemos la base de galletas en el molde y aplastamos bien para que quede bien compacta.

Una vez fría la mezcla del chocolate y la nata, montamos con ayuda de unas varillas y reservamos.
Ponemos las frutas al rededor del molde encima de la base de las galletas, yo pongo enteras las frutas que se ven y las que pongo en el centro las corto en cachitos, como veis en la foto.



Echamos la mousse por encima de nuestras frutas y dejamos que se enfríe en el frigorífico. y lista para comer ¿Fácil, eh? 


 

martes, 6 de junio de 2017

Salmorejo

Hoy vengo con un clásico veraniego de nuestra gastronomía, un salmorejo fresquito, muy fácil de hacer, como todas las sopas frías y además, os traigo la receta exacta, he medido absolutamente todo, así os saldrá siempre igual de rico.



Normalmente el salmorejo se acompaña con huevo duro y jamón serrano, yo en mi caso lo he acompañado con huevo cocido y sandía, para darle aún más frescor, pero podéis cortar jamón y echarlo en virutas, como siempre.




Para mí el salmorejo es un esencial del verano, un primer plato perfecto que no debe faltar en mi casa por lo menos una vez a la semana. Salmorejo y gazpacho son sinónimos de verano.



Y si sois de esos que necesitas tener las recetas al milímetro, aquí tenéis vuestra receta.

Salmorejo:
Ingredientes:
12 tomates pera
50 gr de aceite de oliva virgen extra
25 gr de vinagre
100 gr de miga de pan
1 cucharadita y media de sal
Medio diente de ajo

Para acompañar (opcional):
Huevo cocido
Jamón serrano
Sandía

Lavamos los tomates, quitamos el furúnculo, lo partimos en cachos y lo echamos en cuenco grande. Triturar con la batidora un poco. Añadimos el resto de los ingredientes y trituramos bien hasta que quede una crema lisa, sin grumos y sin cachitos de tomate. Si tenéis una batidora de vaso, podéis hacerlo ahí.
Metemos en el frigorífico a enfriar y listo. Lo mejor es comerlo bien bien frío.
¡A disfrutar del veranillo!


 

miércoles, 24 de mayo de 2017

Súper bizcocho con toque de canela

Este bizcocho es el BIZCOCHO, una vez que lo hagáis lo vais a volver hacer una y otra vez y va a ser la típica receta que de tanto hacerla te la sabes de memoria. De verdad que no exagero, porque es un bizcocho jugoso, que dura una semana perfectamente y que es perfecto para la merienda, el café, el desayuno....



Es además muy fácil de hacer, no tiene mucha ciencia, como buen bizcocho y recuerda un poco a la Bica gallega, aunque la Bica se hace con una base de pan y esta no, por eso es un bizcocho estilo Bica.
Tiene esa capa crujiente de azúcar por encima y un toque de canela que no os dejará indiferentes.





Os recomiendo que lo hagáis, de verdad que os va a sorprender, aunque penséis que es un simple bizcocho, en realidad es un súper bizcocho, y todo el mundo necesita una receta de un buen bizcocho.




Bizcocho de canela:
Ingredientes:
4 huevos
200 gr de mantequilla (mantequilla de verdad, no margarina)
300 gr de azúcar moreno
1 cucharadita de canela en polvo
250 ml de nata para montar (35% m.g)
400 gr de harina
14 gr de levadura (tipo royal)
1 cucharada de azúcar

Precalentamos el horno 160ºC, yo suelo poner el ventilador para repostería, pero si vuestro horno no tiene ventilador, podéis ponerlo por arriba y por abajo.

En un bol grande echamos los huevos y el azúcar moreno y batimos bien, hasta que la mezcla se vuelva blanquecina y haya doblado su tamaño, yo lo hago con las varillas eléctricas, porque si no cansa mucho, pero se puede hacer a mano.
Derretimos la mantequilla en el microondas y la añadimos a la mezcla, batimos bien hasta que se incorpore.
Añadimos la nata y mezclamos.
Por último añadimos la canela, la harina y la levadura y batimos bien hasta que no nos queden grumos.
Engrasamos con mantequilla un molde, (he utilizado uno cuadrado, pero podéis utilizar uno redondo sin problemas), echamos la mezcla y alisamos un poco, espolvoreamos el azúcar por encima y mentemos al horno unos 50 minutos. El tiempo siempre depende del horno, así que para aseguraros de que está hecho, pinchar el centro del bizcocho con un palillo, y si el palillo sale limpio, quiere decir que está hecho, si aún sale un poco manchado, dejar el bizcocho un poco más en el horno.
Cuando lo saquéis del horno, podéis echar un poco de canela en polvo por encima para darle aún más sabor.

Se conserva genial bien tapado durante una semana, aunque no creo que os dure tanto ;)


 

sábado, 6 de mayo de 2017

Pollo tikka masala

Ya sé que mañana es el día de la madre y que lo suyo sería poner un postre para celebrarlo, pero a mí mis chicos de la casa ese día me hacen el postre, porque cocinar no sabe, pero dos veces al año hace el postre, una en mi cumple y la otra en el día de la madre.


Así que en vez de con postre, vengo con un plato que está riquísimo, a mi la salsa me encanta, y si no coméis carne, lo podéis hacer con tofu firme. El marinado del pollo lo podéis también utilizar para hacer en la barbacoa, ahora que viene el buen tiempo y la salsa, ay la salsa, os va a encantar.


Os recomiendo la receta, la vais a hacer más de una vez, y no es picante, aunque la podéis hacer tan picante o tan poco picante como os guste. La guindilla siempre va al gusto. La salsa lleva una combinación de especias y de frutos secos que hacen que esté exquisita. Es una receta fácil, para sorprender y la acompañáis con arroz blanco y ya tenéis la comida lista.



Así que si estáis buscando una receta fácil y diferente de hacer pollo, aquí tienes la receta perfecta. Además al estar en salsa la podéis hacer de un día para otro o incluso para llevar al trabajo.

Pollo tikka masala:
Ingredientes:
Para el primer marinado del pollo:
4 pechugas de pollo ( podéis utilizar cualquier parte de pollo que queráis)
El zumo de una lima
Guindilla roja
Sal

Cortamos el pollo en cuadrados, como si fuéramos a hacer pinchos morunos, lo echamos en un bol. Cortamos la guindilla, si no os gusta el picante, quitáis las semillas y las hebras donde están las semillas, si os gusta picante, sólo tenéis que picarla muy finita y la echamos en el pollo, juno con el zumo de la lima y la sal. Dejamos marinar en el frigorífico una hora. ( Si tenéis prisa, no hace falta que esperéis la hora, podéis seguir con la receta)

Segundo marinado:
100 gr de yogur
2 dientes de ajo
7 gr de jengibre fresco
1/2 cucharadita de comino en polvo
1 cucharadita rasa de cúrcuma
1 cucharadita colmada de garam masala

Rallamos el ajo y el jengibre y mezclamos todos los ingredientes. Echamos la mezcla al pollo. ( No hay que quitar nada del marinado anterior). Aquí lo mismo, si tenéis tiempo dejarlo marinar un mínimo de una hora. Para que se empape bien de sabor el pollo y la mezcla se adhiera mejor.

Una vez marinado, ensartar el pollo en palos de barbacoa. Precalentamos el horno a 240ºC.
Colocamos el pollo ensartado sobre una fuente, como os muestro en la foto.


Así conseguimos que el pollo se haga por igual. Si tenéis la suerte de estar de barbacoa, pues lo ponéis tal cual.
Metemos en el horno unos 15-20 minutos. Sacamos y reservamos.

Para la super salsa:
50 gr de mantequilla
2 dientes de ajo
6 gr de jengibre
400 gr de tomate natural triturado
1 cucharadita de garam masala
1/2 cucharadita de sal
1 cucharadita de azúcar
Pizca de canela en polvo
1 cucharadita rasa de semillas de cilantro en polvo
100 gr de agua
50 gr de anacardos (sin sal y sin tostar)
25 gr de pipas de calabaza (peladas, sin sal y sin tostar)
1 cucharada de coco rallado
45 ml de nata líquida.

La salsa la podéis hacer mientras el pollo está en el horno.
Rallamos el ajo y el jengibre. En una cacerola echamos la mantequilla (podéis utilizar aceite) y sofreímos un poco el ajo y el jengibre. Echamos el tomate natural triturado, todas las especias, sal, azúcar y el agua. Dejamos que se cocine durante 15 minutos.
Mientras, en el robot de cocina, echamos los anacardos y las semillas de calabaza con un poco de agua hirviendo, y trituramos)
Echamos los frutos secos y el coco a la salsa y cocinamos otros 10 minutos a fuego medio, si necesitas echar más agua, echarla.
Por último echamos la nata y el pollo (quitarlo de los palos primero) y dejamos que cocine todo durante 5 minutos.
Ya esta listo para comer, si os gusta el cilantro fresco, podéis echar un poco por encima antes de servir.


 

jueves, 20 de abril de 2017

Ensalada de remolacha escandinava

Con la llegada del buen tiempo ya apetecen cosas fresqueras y hacer barbacoas, hoy os traigo el acompañante perfecto, tanto para una comida de diario, como para una barbacoa dominguera.


Aquí esta ensalada de remolacha se unta en los bocadillos para el lunch, pero yo la utilizo para bastantes cosas, porque está tan rica que me da pena sólo utilizarla en sandwiches.
Es muy fácil de hacer, no tiene nada de ciencia y es una manera diferente de comer remolacha.


Lo mejor es hacerla den día para otro para que esté bien fresquita y aguanta bien en el frigorífico unos cuantos días. Animaros a hacerla, porque de verdad que vais a repetir y la vais a utilizar para mil cosas.



Ensalada de remolacha escandinava
Ingredientes:
300 gr de remolacha cocida (yo compro remolacha fresca y la cuezo, pero podéis utilizar la que venden ya cocida en bolsas y así menos trabajo aún).
1 manzana verde (tipo granny smith)
5 gr de mostaza de dijon
150 gr de creme fraiche ( mejor si encontráis crema agria, pero cree fraiche sirve)
40 gr de mahonesa
Sal
Pimienta

Cortamos la manzana y la remolacha en cuadrados, no muy pequeños, se tiene que notar la textura, y echamos un cuenco.
Aparte echamos los demás ingredientes y mezclamos bien, añadimos la salsa a la remolacha y a la manzana y mezclamos. Dejamos enfriar en la nevera y lista.
No me digáis que no es fácil... ;)

 

sábado, 1 de abril de 2017

Tarta de fresas con nata

¿De qué es temporada ahora en España? De fresas, y que mejor receta que este clásico de nuestras pastelerías, tarta de fresas con nata, se que es un clásico, pero los clásicos son clásicos por algo, y es porque están muy ricos.


Aquí en Noruega la temporada de fresas es en verano, pero lo bueno es que nos llegan fresas de España, así que aprovechando y pensando en la primavera, me decidí por hacer la tarta y la verdad que ha sido un éxito.



El bizcocho es el típico bizcocho para tartas, conocido como Genovés, que tiene tres ingredientes, y lo demás son eso, fresas y nata,  los ingredientes son bien sencillos y la tarta en sí no tiene mucha ciencia, ya se que siempre digo lo mismo, pero lo más difícil de esta tarta es cortar el bizcocho para rellenarlo.




Además al marinar las fresas con azúcar se hace un almíbar natural que hace que la tarta esté aún más jugosa.

Tarta de fresas con nata:
Ingredientes:
Para el relleno de fresas:
500 gr de fresas (ya sin lo verde)
50 gr de azúcar

Lavamos bien las fresas y la partimos en cachos pequeños, las echamos en un bol y añadimos el azúcar, dejamos que marinen en el azúcar un par de horas, moviéndolas de vez en cuando. También lo podéis hacer de un día para otro, dejando las fresas en el frigorífico.
Con esto conseguimos que las fresas se marinen en el azúcar y suelten jugo, así tenemos un almíbar perfecto para nuestro bizcocho.


Para el bizcocho genovés:
4 huevos
75 gr de azúcar moreno
50 gr de azúcar blanco
120 gr de harina

Precalentamos el horno a 160ºC con ventilador (si vuestro horno no tiene ventilador, podéis poner calor arriba y abajo)

En un bol echamos los huevos y los dos tipos de azúcar, y batimos bien, este es el paso más importante para que salga bien el bizcocho, porque tiene que quedar una mezcla blanquecina y que haya por lo menos doblado el tamaño. Se tarda bastante, yo os aconsejo hacerlo con las varillas eléctricas, porque si no os vais a eternizar.
Una vez hayan montado bien, añadimos la harina tamizada y mezclamos con mucho cuidado, con una espátula y haciendo movimientos envolventes, para que así no se baje la masa. Una vez incorporada bien la harina, y ya sin grumos en la mezcla, echamos todo en un molde bien engrasado con mantequilla o aceite. Mi molde era de 22 cm, pero uno de 18 cm va incluso mejor para que suba aún más el bizcocho.
Metemos al horno unos 30 minutos, aunque el tiempo, como siempre os digo, varía dependiendo de horno, así que lo mejor es que a los 30 minutos introduzcáis un palillo en el centro del bizcocho, si el palillo sale limpio, quiere decir que el bizcocho ya está listo, si aún sale con algo de masa pegada, dejas el bizcocho un poco más tiempo.
Sacáis del horno, dejas templar y desmoldáis. Una vez que esté frío, hay que dividir el bizcocho en tres, si no podéis, o lo veía muy difícil, lo mejor es que lo dividáis por la mitad y listo.

Para el montaje:
Fresas marinadas
bizcocho genovés
350ml de nata para montar
10 gr de azúcar glass
500 gr de fresas (aproximadamente)

Montamos la nata con el azúcar y reservamos. Para que la nata monte bien, lo mejor es que esté bien fría.
Lavamos las fresas, quitamos las hojas y las partimos por la mitad. Reservamos.

Montaje de la tarta:
Ponemos en nuestro plato de presentación una de las capas del bizcocho, con ayuda de una manga pastelera (si no tenéis, podéis utilizar una bolsa de congelar, haces un agujero en una de las esquinas y listo), hacemos un círculo con nata en los bordes del bizcocho, así hacemos una especia de presa para que no se salgan las fresas, como veía en el foto.



Echamos la mitad de las fresas marinadas, con su jugo en el centro, tapamos con un poco de nata y plenos la siguiente capa de bizcocho, y repetimos el proceso.
Una vez echa la tarta, cubrimos bien con nata, ponemos las fresas partidas por la mitad y decoras como más os guste.
La tarta hay que conservarla el frigorífico.