viernes, 18 de mayo de 2018

Sveler con crema de mantequilla

Ayer fue 17 de Mayo, y como cada año, os traigo una receta típica de Noruega. El 17 de Mayo es el el Día Nacional, se celebra la firma de la Constitución de 1814. A parte de ser fiesta, todos los colegios hacen marchas en todos los pueblos y ciudades, la mayoría de la gente se viste con el traje regional y van con banderas de Noruega.


Pero vamos con la receta. Los sveler son una especies de tortitas, se suelen rellenar de crema de mantequilla o con mantequilla y queso marrón (brunost). Si les preguntas a un noruego por un Svele, seguramente te mencione que siempre los come en el ferry.


Aquí, como hay muchos fiordos, se suelen utilizar los ferrys como medio de transporte para cruzar los fiordos. En los ferry hay cafetería y uno de los productos estrella son los sveler. Así que si venís a Noruega y cogéis un ferry, ya sabéis lo que tenéis que comer ;)


Y si no, no hace falta que vengáis a Noruega para probarlos, porque aquí tenéis la receta para poder comerlos.

Sveler con crema de mantequilla
Ingredientes:
1 litro de kéfir
600 gr de harina
4 huevos
200 gr de azúcar
100 gr de mantequilla
15 gr de bicarbonato
1 cucharada de azúcar vainillado o 1 cucharadita de extracto de vainilla

Batimos con ayuda de unas varillas los huevos con el azúcar hasta que la mezcla haya doblado su tamaño y quede blanquecina.
Añadimos el kéfir y mezclamos bien.
Derretimos la mantequilla y la echamos a la mezcla.
Por último, echamos el resto de ingredientes, los incorporamos bien, hasta que no queden grumos.
Dejamos que repose unos quince minutos la mezcla.
Hacemos los sveler en una sartén, como si fueran crêpes. Ponemos un poco de mantequilla. Los damos la vuelta cuando veamos que sale burbujitas.
Dejamos que se enfríen antes de rellenarlos con la crema de mantequilla.

Para la crema de mantequilla:
Ingredientes:
200 gr de mantequilla a temperatura ambiente
150 gr de azúcar glass
50 gr de azúcar
1 cucharadita de extracto de vainilla

Mezclamos todos los ingredientes bien con unas varillas hasta que quede una mezcla suave y uniforme.


 

martes, 6 de marzo de 2018

Magdalenas

Pues otro clásico para la lista de recetas, unas magdalenas, nada más que añadir, con su toque de limón, esponjosas, perfectas para el desayuno, la merienda, el café...vamos unas magdalenas caseras, que nos las comemos a gusto, porque sabemos que son caseras.



Los ingredientes son básicos, todos los tenemos en casa y la verdad que son muy fáciles de hacer, no tiene ningún tipo de complicación. Son tan fáciles que se pueden hacer con los niños sin problemas, les dejamos que mezclen, que expriman el limón...y se lo pasan pipa así.



Como llevan aceite de oliva, se conservan muy bien, duran blanditas mucho tiempo. Yo las guardo en una caja de metal, pero se pueden guardar en una bolsa de  plástico, sin problemas. Así todos manos a la obra y a dejar de comprar bollería industrial, que en nada tenemos unas magdalenas caseras, que están...



Magdalenas:
Ingredientes:
4 huevos
200 gr de azúcar moreno (podéis utilizar azúcar normal, pero a mí me gustan menos dulces)
225ml de aceite de oliva suave
250gr de harina
La ralladura y el zumo de un limón
75 ml de leche 
8 gr de levadura en polvo (tipo royal)


En un bol echamos los huevos y el azúcar y con ayuda de unas varillas batimos bien, hasta que los huevos hayan doblado su tamaño y se quede una mezcla blanquecina y espumosa.

A parte mezclamos los ingredientes secos (harina y levadura) y por otro lado el aceite y la leche.

Añadimos a los huevos la mitad de los ingredientes secos y la mitad de la mezcla del aceite y la leche, mezclamos bien y añadimos lo que nos quede de los ingredientes secos y de la mezcla del aceite y volvemos a mezclar, nos tenemos que asegurar de que no quedan grumos.

Una vez tengamos la mezcla, y aquí viene el truco para que os queden de revista, tenéis que dejar reposar la masa por lo menos una hora en el frigorífico, si queréis las podéis dejar toda la noche y hacerlas en el horno al día siguiente.
Una vez haya reposado la masa, mezcláis la masa con las varillas, precalentáis el horno a 160ºC con ventilador, rellenáis las cápsulas, llenándolas 3/4 partes y al horno unos 15-20 minutos. Para saber si están hechas, pincháis en el centro de una magdalena con un palillo, y si el palillo sale limpio es que están hechas.



 

martes, 27 de febrero de 2018

Berenjenas rellenas de lentajas

Sí, habéis leído bien, berenjenas rellenas de lentejas es la receta de hoy. A lo mejor os suena raro, pero están riquísimas y ahora, con la cuaresma hay que ingeniárselas para no comer carne los viernes, y con estas berenjenas no lo echaréis en falta.



Los ingredientes son un básico de nuestra dieta mediterránea, y la combinación es riquísima.


El relleno incluso a veces lo utilizo como si fuera una salsa boloñesa para la pasta y así tengo unos espaguetis o unos canelones diferentes y ricos.


Así que todos manos a la obra y a comer lentejas con tenedor ;)

Berenjenas rellenas de lentejas:
Ingredientes:
4 berenjenas grandes
1 diente de ajo
1 cebolla
1 pimiento verde
500 gr de tomate natural triturado (o tomate frito si no tenéis mucho tiempo)
500 gr de lentejas ya cocidas (podéis cocerlas vosotros o comprarlas ya cocidas)

Lo primero es vaciar las berenjenas, para ello, partimos las berenjenas por la mitad en horizontal, y con ayuda de una cuchara quitamos la mayor cantidad de la carne de la berenjena que podamos. Eso sí, con cuidado de no romper la piel.
Picamos todas las verduras.

En una sartén echamos aceite de oliva. Echamos el ajo y sofreímos, cuando tenga algo de color, echamos la cebolla, pimiento y la berenjena. Echamos sal y pimienta y sofreímos todo a fuego lento. Cuándo estén todas las verduras hechas, echamos el tomate y dejamos que se cocine todo bien.
Echamos las lentejas ya cocidas y mezclamos.
Rellenamos las berenjenas con esta mezcla.

Para la salsa bechamel:
50 gr de aceite de oliva
50 gr de harina
300 ml de leche 
Nuez moscada
Sal

Ponemos en una sartén el aceite, cuando esté caliente, añadimos la harina y sofreímos. Añadimos la leche poco a poco y vamos removiendo. Salpimentamos y añadimos un poco de nuez moscada


Echamos por encima de las berenjenas la salsa bechamel y metemos al horno a 200ºC durante unos 40 minutos.
Yo las acompaño con una ensalada y para nosotros es plato único.



 

martes, 13 de febrero de 2018

Pisto manchego

Cuantísimo tiempo llevo sin escribir recetas, tengo un montón hechas y listas para publicar, pero últimamente no me da tiempo a sentarme a disfrutar un poco del ordenador y hacer cosas por placer.
He decidido volver con un clásico de mi tierra, un pisto, porque un buen pisto con un par de huevos y patatas fritas, es para mí, una de las mejores cosas que hay.




Son ingredientes de la huerta, y claramente ahora estamos en vacas flacas de tomates del terreno y demás, pero he hecho un poco de trampa y he utilizado tomates en conserva, el resultado es el mismo, se tarda un poco menos y ahora que los tomates no están en plenitud, pues hay que apañárselas así.



El pisto tiene mil variaciones, yo le he hecho como se hace en casa, a fuego lento y con cariño, es una receta básica que hace que otros platos se eleven al infinito. Así que si por ahí hay algún despistado que aún no sabe hacer pisto, pues aquí tenéis la receta.




Pisto manchego:
Ingredientes:
1 kg de tomate natural en conserva
400 ml de agua
1 diente de ajo
1 cebolla grande
2 pimientos verdes
1 calabacín
1cucharadita rasa de pimentón de la Vera dulce (opcional)
Aceite de oliva
Sal
1 cucharada de azúcar

Picamos todos los ingredientes.
En una sartén echamos unos 50 ml de aceite de oliva virgen extra, añadimos el ajo y ponemos el fuego al máximo, cuando empiece a "chisporrotear" el ajo, echamos la cebolla, el pimiento y el calabacín y bajamos el fuego al 3-4 en la vitro. Las verduras no tienen que coger color, se tienen que pochar a fuego lento, hasta que se pongan transparentes. Cuando estén transparentes, echamos el tomate, agua, sal y azúcar y dejamos que se haga el pisto a fuego lento. Removemos de vez en cuando, y sabemos que está listo cuando el aceite sube a la superficie y tiene color rojizo. Suele tardar entre una hora y una hora y media.
El pisto, una vez frío lo podéis congelar o hacer en conserva. Yo suelo hacer bastante para luego utilizarlo en distintas recetas y así tener la comida lista en un momento.